Territorio Ancestral del Pueblo Kandozi, Peru
«Nuestro territorio no empieza ni termina dentro de los límites de una sola comunidad. Es un solo territorio, heredado de nuestros ancestros, donde viven nuestros pueblos, nuestros espíritus, nuestros lagos y nuestros bosques.»
Un pueblo y su territorio, inseparables
El Territorio Ancestral del Pueblo Kandozi abarca 10 323.60 km² en la Amazonía norte del Perú, en la provincia de Datem del Marañón, región Loreto. Los ríos Pastaza, Chapulli, Chuinda, Pirumba y Huituyacu atraviesan el territorio, que también alberga el gran lago Musa Karusha (lago Rimachi) y parte del Complejo de Humedales del Abanico del Pastaza, el humedal más extenso de la Amazonía peruana (~38 000 km²).
El Pueblo Kandozi ha mantenido una relación profunda con el Abanico del Pastaza desde tiempos inmemoriales y ha ocupado continuamente este territorio desde épocas prehispánicas, a pesar de la colonización, las epidemias y las presiones externas. Para los Kandozi, los bosques, los lagos, los aguajales (pantanos de aguaje) y los ríos forman un solo sistema vivo: no existen límites entre la naturaleza y la cultura, sino una sola realidad. Esto convierte su territorio en el espacio donde se desenvuelve la vida, donde habitan los ancestros, donde nace el conocimiento y donde se encuentran los lugares sagrados.
Gobernanza basada en la responsabilidad colectiva
La legislación peruana reconoce los territorios indígenas a nivel comunal (es decir, porciones del territorio resguardadas por comunidades individuales), en lugar de reconocer el territorio como un todo, resguardado colectivamente por múltiples comunidades. En este contexto, el Pueblo Kandozi gestiona su territorio como una unidad única e integral, mediante acuerdos colectivos y normas tradicionales transmitidas de generación en generación. Las decisiones se toman en asambleas, y el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Kandozi (GTANK) fortalece su representación ante el Estado.
Esta forma de gobernanza ha traído beneficios concretos: control sobre los recursos naturales, resolución de conflictos mediante mecanismos propios, cohesión territorial, y seguridad alimentaria y cultural para las comunidades.
Más que una simple gestión de recursos, la gobernanza Kandozi expresa una responsabilidad colectiva hacia el territorio heredado de sus ancestros y hacia las generaciones futuras.
El caso del lago Musa Karusha: un ejemplo emblemático de gobernanza
En 1991, cientos de familias Kandozi recuperaron colectivamente el control del lago Musa Karusha frente a la explotación pesquera promovida desde fuera del territorio. Esta acción puso fin a la sobreexplotación de uno de los ecosistemas acuáticos más importantes del país y reafirmó el derecho del pueblo a proteger su territorio ancestral. Desde entonces, Musa Karusha se ha convertido en un símbolo de la defensa territorial indígena en la Amazonía peruana.
Conservar la biodiversidad es cuidar la vida
El territorio alberga uno de los sistemas de humedales más importantes de la Amazonía occidental: se han registrado alrededor de 804 especies de plantas, 292 especies de aves, 261 especies de peces, 66 especies de mamíferos, 66 especies de reptiles y 57 especies de anfibios, incluyendo especies emblemáticas como el bufeo colorado (delfín rosado del Amazonas), el manatí amazónico, la nutria gigante y el paiche (arapaima).
Los grandes lagos, los aguajales, los bosques inundables y los ríos sostienen la seguridad alimentaria y la cultura kandozi. La pesca, la caza, la agricultura familiar y la recolección se guían por el conocimiento ecológico tradicional, que determina cuándo y dónde pescar o cazar, y qué lugares deben permanecer protegidos.
Esta biodiversidad se ha conservado gracias al ejercicio continuo de la gobernanza indígena y al manejo tradicional del territorio a lo largo de generaciones.
Actualmente, entre las actividades lideradas por el GTANK junto con organizaciones aliadas se encuentran el monitoreo comunitario del lago Musa Karusha (a cargo de las asociaciones de pescadores Katimbaschi y Kachizpani); la repoblación y conservación de la taricaya (tortuga amazónica de puntas amarillas) por parte de la asociación de mujeres Charapi; la protección y recuperación de plantas medicinales; y el desarrollo participativo de indicadores para evaluar la contribución del territorio a la conservación de la biodiversidad.
Desafíos actuales
A pesar de la fortaleza de su organización y de los avances logrados en el ejercicio de la autogobernanza, el Territorio Integral del Pueblo Kandozi enfrenta desafíos crecientes que ponen en riesgo la integridad ecológica, cultural y territorial de uno de los paisajes de humedales más importantes de la Amazonía peruana.
Entre las principales amenazas se encuentran la exploración y extracción de petróleo y gas, la pesca comercial no sostenible, la extracción ilegal de recursos, la presión de proyectos de infraestructura y el cambio climático, que altera los ciclos hidrológicos de los humedales y la disponibilidad de recursos pesqueros. A esto se suma un marco legal que aún favorece el reconocimiento individual de las comunidades nativas, sin reconocer plenamente el territorio integral y la gobernanza colectiva que los pueblos indígenas, como el Pueblo Kandozi, han ejercido desde tiempos ancestrales.
En respuesta, el GTANK trabaja para fortalecer el monitoreo comunitario, la autogobernanza y el conocimiento tradicional. Al mismo tiempo, el Pueblo Kandozi aboga por el reconocimiento de su territorio como una contribución efectiva a las metas de conservación nacionales e internacionales, reafirmando que la protección de la biodiversidad y el ejercicio de los derechos colectivos son procesos inseparables. De esta manera, el reconocimiento de su Territorio de Vida fortalece el ejercicio de su autodeterminación y contribuye a que las políticas nacionales e internacionales reconozcan a los pueblos indígenas no solo como beneficiarios de la conservación, sino como sus principales protagonistas y custodios.
Lecciones de nuestra experiencia
La experiencia Kandozi demuestra un enfoque de protección de la biodiversidad liderado por la gobernanza indígena, el ejercicio de la autodeterminación, el monitoreo comunitario, organizaciones comunitarias sólidas y la transmisión continua del conocimiento ancestral.
De esto se desprenden tres lecciones centrales:
- Fortalecer la vigilancia comunitaria ayuda a salvaguardar la integridad del territorio, permitiendo la prevención de amenazas y la defensa frente a actividades ilegales que afectan los bosques y humedales.
- El monitoreo comunitario contribuye a la conservación de la biodiversidad. Para el pueblo Kandozi, estos esfuerzos comunitarios permitieron la recuperación de especies como la taricaya (tortuga de puntas amarillas), la protección del lago Musa Karusha y el manejo sostenible de la fauna, la flora y los ecosistemas acuáticos.
- Promover la participación de las mujeres, los jóvenes, los pescadores y los ancianos o sabios en la toma de decisiones, así como fomentar la transmisión intergeneracional del conocimiento, fortalece la gobernanza, la cultura y el conocimiento tradicional.
Este estudio de caso fue publicado originalmente por UNEP-WCMC en agosto 2026. El contenido fue proporcionado por los custodios de esta TICCA. La TICCA se ha autodeclarado y aún no ha pasado a través de un proceso de revisión por pares para verificar su estado. Puede encontrar más detalles sobre este proceso aquí. El contenido de este sitio web no refleja necesariamente las opiniones o políticas del Programa de ONU Medio Ambiente o UNEP-WCMC.