Sinjajevina ICCA, Montenegro
Ubicación y contexto
Sinjajevina es un paisaje pastoral de alta montaña en el norte de Montenegro, el mayor pastizal continuo del país y uno de los más grandes de Europa. El territorio se caracteriza por extensas praderas, asentamientos pastoriles estacionales (katuns) y sólidos sistemas de gobernanza liderados por la comunidad. Los katuns, que incluyen cabañas familiares y las tierras de pastoreo circundantes, son fundamentales para la práctica histórica de la trashumancia, que continúa hasta hoy.
Historia y gobernanza
El pastoreo en Sinjajevina se remonta a milenios. Desde el siglo XIX, tras la liberación de Montenegro del dominio otomano, el territorio ha sido utilizado y gestionado colectivamente por miembros de ocho tribus tradicionales: Bjelopavlići, Drobnjaci, Moračani, Lipovljani, Poljani, Šaranci, Štitaričani y Uskoci.
Aunque la industrialización ha provocado el abandono parcial de los katuns, alrededor de 250 familias siguen utilizando la zona, manteniendo en gran medida los sistemas de gobernanza consuetudinarios. Estos sistemas operan mediante la toma de decisiones a nivel de clan y katun, cada vez más coordinados por la iniciativa cívica Save Sinjajevina, que proporciona una plataforma de gobernanza general.
Biodiversidad y reconocimiento
El TICCA Sinjajevina es un punto crítico de biodiversidad. Su compleja interacción entre las prácticas pastoriles y el entorno ha dado lugar a un ecosistema diverso y singular. Las praderas, bosques y humedales de Sinjajevina albergan una gran variedad de especies de plantas y animales, algunas de las cuales son endémicas o relictas, raras o únicas en la región.
Hábitats clave incluyen:
• Praderas alpinas y subalpinas: Estas praderas calcáreas albergan comunidades como Sesleria wettsteinii, Festuca bosniaca y Achillea abrotanoides, entre otras, muchas de ellas endémicas de la región.
• Hábitats de agua dulce: Ríos como el Štitarička y el Tara, junto con los bosques de ribera asociados, proporcionan hábitats esenciales para especies acuáticas, incluidas especies raras de Salix y Alnus.
• Hábitats rocosos y cuevas: Las empinadas laderas rocosas de Sinjajevina albergan una amplia gama de vegetación casmófita con alto grado de endemismo, como Amphoricarpos neumayerianus y Edraianthus graminifolius.
• Bosques: Los bosques de pino oromediterráneo (dominados por Pinus heldreichii) y los bosques dináricos de pino silvestre proporcionan recursos económicos y funciones ecológicas importantes, como el control de la erosión y la regulación del agua.
La larga interacción entre las prácticas pastoriles y los ecosistemas ha creado un paisaje de alto valor ecológico. Sinjajevina está reconocida como parte de la Reserva de la Biosfera del Cañón del Tara, como sitio Emerald bajo el Convenio de Berna y como Área Importante para las Plantas. También es un parque natural regional propuesto y un sitio Natura 2000.
Medios de vida y uso de los recursos
La economía de Sinjajevina gira principalmente en torno al pastoreo, que no solo es un medio de vida, sino también una práctica cultural y ecológica integral para la comunidad durante siglos. La ganadería, principalmente de ovejas y de ganado vacuno, es la base de la economía local. Alrededor del 40% de la producción ganadera se destina a la producción de productos lácteos, lo que constituye la principal fuente de ingresos para muchos hogares. También se crían en menor número caballos, cabras, cerdos, aves de corral y abejas.
La práctica es de carácter trashumante, lo que significa que los rebaños se trasladan entre los pastos de alta montaña (katuns) en verano y los pueblos de menor altitud en otoño, asegurando una distribución estacional de la presión de pastoreo. Esta rotación es clave para evitar el sobrepastoreo y mantener la productividad y la sostenibilidad del territorio.
Además del ganado, la producción agrícola contribuye a los medios de vida locales, aunque está menos desarrollada debido a la altitud y a los suelos relativamente pobres. Pequeños huertos junto a las cabañas se utilizan para cultivar hortalizas, frutales y cultivos básicos. A pesar del corto periodo vegetativo, estos cultivos contribuyen a la seguridad alimentaria de la comunidad.
Un aspecto importante del uso de recursos es la recolección de plantas medicinales y líquenes, como Thymus serpyllum, Uva ursi y Teucrium montanum. Estas especies tienen valor comercial y contribuyen a la economía local mediante el comercio. Los bosques, compuestos por haya, pino y abeto, también proporcionan diversos recursos, desde la madera hasta medicinas tradicionales.
Amenazas
En 2019, Sinjajevina fue designada como campo de entrenamiento militar, con pruebas de explosivos realizadas sin consulta ni evaluación adecuada. Tras una resistencia sostenida liderada por la comunidad y apoyada por la sociedad civil, la designación fue retirada oficialmente en 2025.
A pesar de este logro, persisten amenazas. La falta de reconocimiento formal de la gobernanza comunitaria deja al territorio vulnerable a futuras presiones externas, incluido un proyecto propuesto de parque eólico a gran escala desarrollado sin evaluaciones ambientales o sociales adecuadas.
En términos más generales, la zona enfrenta desafíos como la despoblación rural, el envejecimiento de la población y las limitadas oportunidades económicas.
Visión y objetivos
La visión de la comunidad es proteger oficialmente el paisaje de Sinjajevina y garantizar el respeto y la integración de sus sistemas tradicionales de gobernanza en los marcos formales de conservación. A largo plazo, el objetivo es establecer un área protegida comunitaria que atienda tanto a la conservación ecológica como a las necesidades socioeconómicas de la población local. En concreto, Sinjajevina pretende:
• Asegurar la protección oficial como área protegida diseñada y gestionada por la comunidad local.
• Fortalecer la gobernanza comunitaria consolidando el papel de los pastores tradicionales.
• Promover medios de vida sostenibles basados en prácticas tradicionales, fomentando el ecoturismo, la agricultura sostenible y los negocios comunitarios.
• Impulsar el reconocimiento de Sinjajevina como TICCA, aumentando su visibilidad y contribuyendo a los esfuerzos de conservación a nivel nacional e internacional.
Necesidades de apoyo
Para lograr estos objetivos, se requieren varias formas de apoyo:
• Reconocimiento legal y político: Protección formal del territorio mediante reformas legales y políticas que permitan la gobernanza comunitaria.
• Apoyo legal: Fortalecer los derechos de las comunidades locales sobre sus tierras ancestrales.
• Apoyo financiero: Financiar la capacidad institucional de organizaciones comunitarias como Save Sinjajevina.
Al consolidar estos esfuerzos, Sinjajevina podrá lograr la sostenibilidad a largo plazo, garantizando la protección de sus ecosistemas únicos, el empoderamiento de las comunidades locales y la preservación de su patrimonio cultural para las generaciones futuras.
Este estudio de caso fue publicado originalmente por UNEP-WCMC en junio 2025. El contenido fue proporcionado por los custodios de esta TICCA. La TICCA se ha autodeclarado y aún no ha pasado a través de un proceso de revisión por pares para verificar su estado. Puede encontrar más detalles sobre este proceso aquí. El contenido de este sitio web no refleja necesariamente las opiniones o políticas del Programa de ONU Medio Ambiente o UNEP-WCMC.